UN PROYECTO AVANZA EN LA PROHIBICIóN DEL TRABAJO INFANTIL EN LA MINERíA

28 de Agosto, 2012

Un proyecto avanza en la prohibición del trabajo infantil en la minería

Un gran avance en la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes surge de un proyecto que busca subir el piso de prohibición de trabajo en las minas de los 10 a los 16 años y la labor de los menores de edad en las minas quedará reglada, no por lo dispuesto en el Código Minero, sino por lo que fija la Ley Nº 26.390, que prohíbe el trabajo infantil.

Los diputados pertenecientes a la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados dieron dictamen en su última reunión a un proyecto de ley que deroga la prohibición del trabajo de chicos menores de edad en la minería. La propuesta del diputado de San Juan Enrique Tomas (FPV) está a un paso de recibir la media sanción.

Los diputados de la comisión que preside el cegetista Héctor Recalde avalaron en su última reunión un proyecto que plantea la derogación del artículo 239 del Código de Minería, el cual dispone que “no debe emplearse en las minas niños menores de 10 años, ni ocuparse en los trabajos internos niños impúberes ni mujeres”.
 
Si bien dicho artículo se encuentra en conflicto con la Ley Nº 20.744, de Contrato de Trabajo, el mismo resistió todas las actualizaciones que el Código Minero recibió desde su sanción, en 1886. En lo que respecta al trabajo de chicos, la normativa vigente regulada por la Ley Nº 26.390, de prohibición del trabajo infantil y adolescente, fija la prohibición de contratar empleados menores de 16 años, y señala que desde esa edad hasta los 18, los menores de edad pueden celebrar toda clase de contratos de trabajo, con autorización de sus padres, responsables o tutores.
 
Esto quiere decir que de aprobarse este proyecto, se estaría subiendo el piso de prohibición de los 10 a los 16 años y que en todo caso la labor de los menores de edad en las minas quedará reglada no por lo dispuesto en el Código Minero sino por lo que fija la Ley Nº 26.390.
 
Por otra parte, la prohibición que por el artículo 239 somete a las mujeres para el trabajo en ámbitos mineros, es contradictoria con el artículo 172 de la Ley de Contrato de Trabajo, el cual indica que la mujer podrá celebrar toda clase de contrato de trabajo, no pudiendo consagrarse por las convenciones colectivas de trabajo, o reglamentaciones autorizadas, ningún tipo de discriminación en su empleo fundada en el sexo o estado civil de la misma.
 
Durante la reunión en que este proyecto fue aprobado, los diputados dijeron que “hace muchos años que las mujeres trabajan en las explotaciones mineras con desempeños destacados; y por otra parte, se han elevado los estándares de seguridad y salubridad para todos los trabajadores, lo que hace injustificable la subsistencia de la norma que se pretende derogar”.
 
Vale recordar que se trata de una iniciativa de ley de larga data, presentada originalmente por la diputada kirchnerista Griselda Herrera (La Rioja) en 2006, teniendo ese mismo año media sanción de la Cámara de Diputados. Sin embargo, el proyecto caducó luego de dos años sin tratamiento en el Senado.
 
La propuesta volvió a tomar estado parlamentario en 2008, está vez teniendo al Senado como cámara de origen, siendo presentado por los radical Gerardo Morales (Jujuy), Alfredo Martínez (Santa Cruz), entre otros. Nuevamente, el proyecto obtuvo media sanción. Al ingresar a Diputados, si bien la iniciativa logró ser dictaminada tanto por la Comisión de Minería como por la de Legislación del Trabajo, nunca fue tratada en el recinto, volviendo a perder estado parlamentario.
 
Este año, con una nueva composición de la Cámaras, este proyecto que había representado el oficialista Enrique Tomas cambió su suerte: los diputados de la Comisión de Minería lo dictaminaron el 5 de julio y ahora la propuesta logró sumar las firmas de todos los integrantes de Legislación del Trabajo, completándose así su trámite legislativo. El texto quedó listo para ser tratado en la próxima sesión en el recinto de la Cámara de Diputados.
 
Un poco de contexto sobre el trabajo infantil
 
En el mundo, 215 millones de niños y niñas son víctimas del trabajo infantil según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Más de la mitad de estos chicos son afectados por las peores formas de este mal, como la explotación sexual infantil, el tráfico de estupefacientes, el trabajo forzoso y distintas formas de esclavitud, entre otras.
 
La OIT advierte que el trabajo infantil tiene consecuencias gravísimas, entre otras, en la educación de los niños y de las niñas, "ya que muchos de los niños que trabajan no están escolarizados, o abandonan la escuela a una edad temprana, no asisten con regularidad, repiten cursos o presentan un escaso nivel de estudios".
 
En nuestro país es muy difícil encontrar datos, los que están disponibles son muy pocos confiables: esto habla a las claras de lo necesario que es reforzar los presupuestos destinados a un área tan sensible, que afecta a los más vulnerables de nuestra sociedad.
 
Según la Comisión Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil (Conaeti), las encuestas realizadas en países en desarrollo revelan que "la gran mayoría de los niños que trabajan se dedica a la agricultura, la pesca y la caza; las manufacturas, el comercio mayorista y minorista o bien trabaja en restaurantes u hoteles". A estas actividades le siguen los servicios comunitarios, sociales y personales, incluidos el trabajo doméstico, el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones. Otro porcentaje de niños trabaja en la construcción y la explotación de minas y canteras.
 
Fuente: Periodismo Social