PROMOVER EL DERECHO A LA EDUCACIóN, UNA OPORTUNIDAD PARA LAS EMPRESAS

6 de Marzo, 2013

Promover el derecho a la educación, una oportunidad para las empresas

La protección y la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes es un desafío que involucra al sector empresario, como un actor con gran potencialidad para generar cambios positivos. Las empresas pueden generar impactos significativos en la vida de los niños a través de sus contribuciones a proyectos que faciliten el cumplimiento de sus derechos.

 
La protección y la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes es un desafío que involucra al sector empresario, como un actor con gran potencialidad para generar cambios positivos. Las empresas pueden generar impactos significativos en la vida de los niños a través de sus contribuciones a proyectos -tanto externos como internos a la empresa- que faciliten el cumplimiento de sus derechos, y fortalecer a las comunidades y a los Estados, a través de sus políticas públicas, para su efectiva realización.
 
El vínculo entre las prácticas corporativas y el derecho a la educación abarca un abanico de múltiples posibilidades de compromiso con la infancia. Desde el trabajo en la comunidad a través de iniciativas de inversión social privada en infancia (ISP-I) –financiamiento de becas, apoyo a instancia de capacitación docente, entre otras- hasta la activación de mecanismos de seguimiento de la escolarización de los hijos e hijas de empleados o el lanzamiento de campañas de sensibilización junto a proveedores.
 
Hacia fines del año pasado la iniciativa Empresas por la infancia publicó la investigación “Situación de la RSE y la infancia en la Argentina”; en ella nos propusimos indagar las políticas corporativas y las prácticas que utilizan las empresas argentinas en su gestión, vinculadas directa o indirectamente con la infancia. Algunos de los datos obtenidos son de especial interés para pensar el estado de situación del vínculo entre el derecho a la educación y las prácticas de responsabilidad social corporativa.
 
En este sentido, es alentador constatar que el 73% de las empresas afirma haber desarrollado iniciativas de ISP-I en los últimos tres años, y que de ellas, el 93% elige entre sus  focos temáticos la educación. Asimismo, la infancia aparece como el principal público destinatario de las acciones con la comunidad, confirmando que los niños están en la agenda del sector privado. Sin embargo, la mayoría de las iniciativas rara vez cuenta con diagnósticos previos o evaluaciones posteriores a su implementación generando interrogantes sobre el tipo de trabajo realizado, sus aprendizajes e impactos y las posibilidades de mejora de los resultados obtenidos.
 
Otra línea de intervención relevante en el interior de la empresa es el trabajo con el público interno. El estudio mostró un alto porcentaje de empresas que ofrece beneficios a sus empleados como horarios flexibles en situaciones vinculadas con la paternidad y la maternidad (entre los cuales se encuentran las actividades en la escuela). Sin embargo, menos del 25% de las empresas cuentan con programas que fomentan la escolaridad de los hijos de los empleados. Por otra parte, si bien el porcentaje de empresas que conoce la situación de escolarización de los hijos e hijas de sus empleados es elevado, más del 70% no hace un seguimiento que permita promover el derecho a la educación de forma efectiva.
 
Otro aspecto en el que se observan desafíos está vinculado con las políticas y las prácticas de primer empleo o empleo joven. Si bien las políticas de primer empleo no están muy extendidas entre las empresas consultadas, más del 77% ofrece oportunidades laborales a jóvenes de escasos recursos sin experiencia laboral. En este sentido habría que continuar indagando a fin de corroborar que estas iniciativas promuevan efectivamente  la mejora en las condiciones de empleabilidad de los jóvenes (garantizando empleos decentes, mejorando la situación educacional y las expectativas en el corto y mediano plazo) y garanticen su sostenibilidad en el tiempo.
 
Las empresas priorizan la educación como foco temático, sobre todo en sus iniciativas comunitarias. Sin embargo, aún es mucho el camino que resta por recorrer para lograr un efectivo compromiso del sector empresario con el derecho a la educación. Acciones sencillas, como el seguimiento de la escolarización de los hijos e hijas de sus empleados, la implementación de políticas de primer empleo o la promoción del derecho a la educación en campañas de sensibilización, son algunos de los pasos que podrían guiar este desafío.
 
 
Fuente: Empresas x la Infancia
 
 

NEWSLETTER

Usted recibirá las últimas noticias, novedades y eventos en su correo electrónico.

Suscribirse

PARA PENSAR

Cada segundo se gastan 1.500.000
dólares en armamentos. Con una reducida fracción de ellos, se podría cambiar la situación de los niños hambrientos.

CEPAL