LOS DESAFíOS DE LA EDUCACIóN INICIAL - INFORME CAPíTULO INFANCIA X MES DE PERIODISMO SOCIAL

17 de Septiembre, 2012

Los desafíos de la educación inicial - Informe Capítulo Infancia x Mes de Periodismo Social

Los primeros años de vida de los chicos constituyen una etapa fundamental en la que cuanto más amplio sea el repertorio de lugares y tiempos destinados al juego, a la educación y al arte, mayores serán sus posibilidades de desarrollo. En nuestro país, a veces la desigualdad económica y social, son los factores que determinan que esas posibilidades no sean iguales para todos.

Según los datos disponibles, la educación inicial en nuestro país avanza entre luces y sombras, con avances muy importantes, pero también con déficits.

Así están los números: la inclusión de niños y niñas de entre 0 y 2 años en centros educativos en el país no alcanza al 10% y no avanzó en los últimos cuatro años. En los de 3 años, el panorama es más alentador: más del 40% de ellos concurre a establecimientos educativos. A los 4 años esta proporción crece al 75%, y a partir de los 5, la asistencia es casi total.

Los datos están contenidos en la investigación "La situación de la primera infancia en la Argentina", de la Fundación Arcor y el SITEAL (Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina), que fue presentada recientemente Córdoba, y que muestra una situación compleja, sobre todo en un país donde el 23,7% de los chicos menores de seis años vive en la pobreza.

Durante los últimos 20 años, la Argentina ha avanzado sustantivamente en el reconocimiento del derecho de los niños y niñas al cuidado y a la educación temprana.

El punto de quiebre en relación con el nivel inicial lo instaura la promulgación, en el 2006, de la Ley Nacional de Educación, vigente en la actualidad, que establece que la educación inicial empieza a los 45 días y sólo la sala de 5 años es obligatoria. A partir de entonces, se produce la incorporación explícita de los jardines maternales a la organización de la Educación Inicial. 

Por último, se destaca la sanción de la Ley Nº 26.233 sobre Centros de Desarrollo Infantil, a través de la cual se los promueve y regula. La Ley entiende a los Centros de Desarrollo Infantil como “espacios de atención integral de niños y niñas de hasta 4 años de edad, que además realicen acciones para instalar, en los ámbitos familiar y comunitario, capacidades que favorezcan la promoción y  protección de los derechos de niños y niñas”.

Asimismo, la Ley Nacional de Educación promueve la universalización de la sala de 4 años, lo que quiere decir que el Estado debe ofrecer las vacantes y los recursos para recibir a esos chicos y chicas, y subsanar las brechas de acceso entre los diferentes sectores sociales. Sin embargo, el hecho de que efectivamente concurran depende de la voluntad y las posibilidades de sus padres. 

“Sigue habiendo un déficit fuerte en los primeros años, que no son obligatorios, pese a que notamos un gran esfuerzo del Estado para mejorar el acceso a la educación inicial. Hay que tener en cuenta también que en la primera infancia la atención debe ser más integral y pensada a nivel interministerial”, aseguró Javier Rodríguez, coordinador de Desarrollo Institucional de la Fundación Arcor.

Afortunadamente, en los últimos años hay consenso mayoritario sobre los beneficios que conlleva la educación inicial a las trayectorias educativas de chicos y chicas. A su vez, a la inversa, las consecuencias negativas que tiene en los niños y niñasque no acceden a ella. De hecho, las investigaciones demuestran que las desigualdades socieconómicas en el rendimiento escolar de los alumnos más pequeños se manifiestan básicamente en dos aspectos: una menor concurrencia al jardín de infantes y el hecho de pertenecer a una familia de bajos recursos.

Fuente: Por Adrián Arden - Periodismo Social

Informe completo en: www.periodismosocial.net