ENVIAR MENSAJES DE TEXTO ES UNA DE LAS DISTRACCIONES MáS PELIGROSAS A LA HORA DE CONDUCIR

23 de Febrero, 2012

Enviar mensajes de texto es una de las distracciones más peligrosas a la hora de conducir

Hace años que los celulares se incorporaron a la vida cotidiana, y comenzaron a ganar espacio como medio preferido para la comunicación telefónica. Comunicados todo el tiempo y desde cualquier lugar fue, y es, una oferta irresistible, pero también uno de los mayores riesgos al volante.

Para los conductores de vehículos el celular se ha tornado un problema muy serio ya que las distracciones que acarrea han demostrado consecuencias gravísimas en términos de siniestros de tránsito.

Un reporte de la Federal Highway Administration, afirma que “los expertos han identificado tres clases de distracción para los conductores: visual (los conductores que apartan su vista del camino), manual (sueltan el volante) y cognitiva (no tienen la atención puesta en el camino)”.
 
Aunque todas las clases de distracción pueden afectar negativamente la seguridad, hablar por celular y enviar mensajes de texto han emergido como dos de las formas más peligrosas de distracción para los conductores. Mandar mensajes de texto es particularmente riesgoso porque involucra los tres tipos de distracción –visual, manual y cognitiva- y se trata de un comportamiento cada vez más común.
 
Según estudios llevados a cabo en los Estados Unidos por el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), concluyen que el riesgo de chocar y sufrir lesiones o daños materiales se incrementa 4 veces cuando se envían mensajes o se mantiene una charla por celular que cuando no. El tiempo de reacción habitual en conductores concentrados exclusivamente en manejar es de entre 1 y 2 segundos, mientras que para aquellos que además de conducir, envían, leen o redactan mensajes, ese tiempo aumentó a 3 y 4 segundos. Esta demora puede parecer insignificante pero es reveladora dado que en una ruta, transitando a velocidades más altas, ese es el tiempo necesario para recorrer una longitud de casi 100 metros.
 
En los estudios no se registraron diferencias entre utilizar el sistema manos libres o no. El riesgo es el mismo. En Argentina, se realizaron pruebas respecto a esta cuestión. La empresa Cesvi realizó un test con unos 300 conductores a los hicieron realizar un recorrido sosteniendo una conversación con un sistema de manos libres. El resultado fue sorprendente, el 90% cometía errores y los más comunes fueron salirse del circuito. Además, se percibió que disminuían la velocidad a valores mínimos para poder responder, actitud que en las rutas sería la causa de una tragedia.
 
Conversar con un pasajero es diferente que hacerlo por celular. Hay un grado mucho mayor de distracción y riesgo para aquellos que conversan a través de un celular. Distintos estudios demostraron que los tiempos de reacción son mucho más lentos cuando se habla por celular, lo que puede tener explicación en el hecho de que el pasajero está atento a la situación de la conducción y puede moderar, adaptar o posponer la conversación durante el viaje, cosa que no ocurre con el interlocutor al otro lado del celular. 
 
Es una realidad: está aumentando en todo el mundo la cantidad de accidentes causados por personas que usan el teléfono mientras conducen. Es necesario que los conductores tengan en claro que no es posible conducir seguro y atender la oficina al mismo tiempo. Después de todo, las llamadas y mensajes pueden esperar; la vida siempre está primero.
 
Más información:
Revista Luchemos por la Vida
 

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